Recibir el alta médica cuando uno sigue sin poder trabajar es una de las situaciones más angustiosas de una baja. La buena noticia es que el alta no es indiscutible: se puede impugnar, aunque hay que hacerlo rápido y bien.
Qué presupone un alta médica
El alta significa, jurídicamente, que ha recuperado la capacidad para desempeñar su trabajo habitual. Si esa recuperación no se ha producido —si sigue con dolor, en tratamiento o pendiente de pruebas—, el alta es prematura y puede combatirse. La pregunta clave no es cómo se encuentra «en general», sino si está en condiciones de hacer su trabajo concreto.
El arma más potente: su propia historia clínica
Aquí un punto diferencial. Muchas veces, la mejor prueba contra un alta la aporta el propio sistema sanitario. Hemos impugnado altas en las que, el mismo día en que se emitía el alta, un informe de la especialidad correspondiente documentaba una enfermedad activa, no controlada y en pleno ajuste de tratamiento. Esa contradicción interna —el mismo servicio médico que da el alta reconoce, a la vez, que la enfermedad sigue descontrolada— resulta demoledora ante el Juzgado.
Las vías y los plazos
Según de quién proceda el alta, se formula la disconformidad ante la inspección médica del Servicio Canario de la Salud o la reclamación previa ante el INSS, con posterior demanda ante el Juzgado de lo Social. Lo esencial que debe retener es que los plazos son muy breves —de pocos días—, de modo que no conviene «dejarlo para más adelante»: cada día cuenta.
Cuidado con las altas por incomparecencia
A veces el alta no responde a una supuesta curación, sino a no haber acudido a una citación de control. Si esa citación no le fue correctamente notificada, o si su ausencia estaba justificada, el alta puede impugnarse igualmente. No dé por perdida la baja solo porque le digan que ha «faltado» a una cita.
Qué hacer desde el primer momento
Reúna todos sus informes médicos actualizados, no deje pasar los plazos y busque asesoramiento cuanto antes. La diferencia entre un alta consentida y una impugnada a tiempo puede ser la de seguir protegido o quedarse sin nada. En M100 Abogados Laboralistas revisamos su documentación clínica y actuamos con la rapidez que estos casos exigen.

